08/11/10

La artritis no truena

Desde tiempos inmemorables han existido muchos mitos sobre la salud que nuestras madres y abuelas nos han tratado de inculcar y corregir, por ejemplo “No salgas con el pelo mojado, te vas a enfermar” o “No leas con poca luz pues te dañaras los ojos” e incluso “si ves demasiada tele te dañaras la vista”, pero uno de los que más me ha llamado la atención y que me ocupare de desmentir en este escrito es el de “Si te truenas los dedos te dará artritis”

Para poder explicar el porqué esta última afirmación es falsa es necesario primero comprender el porqué “truenan” nuestros dedos y para eso primero hay que entender como está conformado un cartílago. En nuestro cuerpo existen 208 huesos y aproximadamente más de 300 articulaciones pero si algo tienen en común todas ellas es que tienen una membrana llamada capsula articular, la cual es una especie de bolsita que existe entre hueso y hueso y hueso que sirve para que estos no se separen mucho uno de otro, además de que esta rellena de un liquido conocido como liquido sinovial el cual funciona como una especie de lubricante para que los huesos no se desgasten entre rozamiento y rozamiento ya que su coeficiente de fricción es de .005 ósea que es tres veces más resbaladizo que el hielo sobre el hielo. Este aceite para huesos natural que llevamos en nuestro cuerpo también tiene disueltos algunos gases como dióxido de carbono, oxigeno y nitrógeno.

Ahora que sabemos a muy grandes rasgos el cómo están conformadas nuestras articulaciones ¿porque rayos truenan? La respuesta es simple, al “tronar” nuestros huesitos lo que hacemos es separar un hueso del otro haciendo que la presión disminuya en la capsula articular y por lo tanto también en el liquido sinovial por lo que los gases disueltos de este se separan y de golpe forman burbujas de gas para rellenar el espacio vacío que se acaba de crear produciendo así el sonido. Un ejemplo sencillo de este fenómeno seria como cuando uno agita un envase de refresco y este queda “durito” por la presión en el interior, a simple vista el refresco esta normal, pero al destaparlo la presión disminuye y el liquido refresco libera el gas carbonatado provocando que este desborde de espuma. Por eso es que para que vuelvan a “tronar” hay que esperar un promedio de15 minutos para que el gas se pueda disolver de nuevo.

Si bien muchos personas incluyendo médicos afirman que se puede generar artritis con esta práctica la verdad es que no hay estudios científicos que respalden esta afirmación, sin embargo uno de los estudios más peculiares que se han hecho fue uno realizado por el Dr. Donald L. Unger de la universidad de California, el cual se paso 60 años tronando sus huesos de la mano derecha pero no los de la izquierda durante todos los días. Finalmente descubrió que la artritis invadía de forma simétrica sus manos, Publico el estudio en una revista especializada confirmando así otras investigaciones hechas años atrás por otras personas lo cual hizo que se le otorgara en el 2009 el premio Ig Nobel, el cual es una especie de premio nobel satírico que entrega la universidad de Harvard a 10 experimentos que primero hacen reír y luego pensar.

Es por eso que en conclusión, si bien para algunos es desagradable, el tronarse los nudillos no hace mal, solo es un mito que lleva mucho tiempo arraigado en la cultura popular, así que la próxima vez que alguien nos diga que tendremos artritis si seguimos haciendo eso tendremos bases científicas para refutarle

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